IBN ABBAD, REFLEXIONES SOBRE UN OLVIDADO SABIO DE RONDA

Posee el tiempo el poder de borrar los nombres, de esconder lo que una vez fue notorio y resplandecía a la luz del sol con una claridad meridiana y diáfana. El tiempo es como la tierra que en sucesivas capas, oculta las ruinas de lo que otrora fueron palacios y fortalezas para siempre ya irrecuperables en la bruma de los siglos. Así debió sentirlo aquel ciudadano de Ronda, Ibn Abbad al-Rundi, en su exilio de Fez, al leer el Lamento por la caída de Sevilla, escrito un siglo antes por su compatriota Abu al Baqa, también, por seguramente extrañas coincidencias, conocido como “el rondeño” o al-Rundi, cuando escribió: “Un decreto irrevocable a todos venció de manera que pasaron y la gente vino a ser como si nunca hubiese existido” Pero Ibn Abbad al-Rundi sí existió, por más que su figura haya caído tan en el olvido en el panteón de los hijos célebres de la ciudad. Nació en 1332, o según se mire, en el año 732 de la Hégira, porque las...